4 tipos de inversores, ¿cuál eres tú?

“Este proyecto lo petaría en Silicon Valley”.

¿Y por qué no en España? El número de startups españolas sigue creciendo. De hecho, 54 de las más potenciales a nivel europeo pertenecen a nuestro país. ¿Un ejemplo? Job and Talent. Sin embargo, son cifras muy bajas para la cantidad de nuevos proyectos que salen a la luz cada año, y gran parte de esta causa pertenece a los inversores.

¿Qué buscas en una startup? ¿Qué debería tener para que decidas invertir? ¿Cuáles son los sectores más potenciales en 2021?  

Ya habrá tiempo de que nos respondas. Ahora, lo que toca es hablar de los tipos de inversores que hay ahí afuera. Solo tienes que ubicarte en uno de ellos.

¡Empezamos!

 

De startup a inversor: ¿qué necesitas de mí?

Invertir, invertir, invertir. ¡Cuánto darían las startups por estar entre tus preferencias! Lo que probablemente todavía no saben es que la decisión final de invertir depende, casi en su totalidad, de ellas. Sí, porque, aunque sean innovadoras y dinámicas, también necesitan disponer de un plan de empresa donde relejar su ejecución y su estrategia. Con esto, podrían demostrar a los inversores la viabilidad empresarial del proyecto.

Sería una buena forma de despertar el interés por la idea de negocio y lograr el apoyo y la implicación que desean. Esta viabilidad de la startup debería enfocarse en 3 aspectos fundamentales:

  1. Viabilidad económica. ¿El proyecto que va a poner en marcha será rentable? ¿Cuál es su previsión?
  2. Viabilidad técnica. ¿El emprendedor dispone de los recursos necesarios para activar su negocio?
  3. Viabilidad financiera. ¿Ha calculado la inversión económica que necesita para comenzar la actividad empresarial? ¿Qué posibilidades tiene de obtener financiación de otras fuentes?

Tener claros estos puntos dará mayor confianza a los posibles inversores y credibilidad a las startups. 

 

Los 4 tipos de inversores más potenciales de startups

Queda claro que las necesidades de financiación varían según las diferentes etapas de la vida de una startup. Por tanto, también podría cambiar el perfil de los inversores. En cualquier caso, inyectan dinero en compañías con un objetivo en mente: obtener un retorno de su inversión. 

Claro que no buscan una salida inmediata, o en los primeros años de vida del proyecto, pero, quizá, comiencen a preocuparse si no vislumbran algún tipo de liquidación en 3 o 5 años.

¡Ahí van los distintos tipos de inversores de startups!

Para la fase 1 del proyecto:

  1. FFF (Family, Friends and Fools). Su traducción al español significa familia, amigos y locos, e intervienen en la primera etapa del proyecto, cuando solo se trata de una idea o de una startup recién constituida y con poco recorrido. Son inversores que participan en fases muy tempranas y con un riesgo elevado. Las principales ventajas de este tipo de inversión son: no hay plazos ni intereses de devolución, no se necesita presentar un plan exhaustivo del negocio, existe comodidad absoluta en cuanto a los plazos de devolución y el emprendimiento conserva toda la independencia. 

Lo habitual es que en esta fase solo inviertan personas del entorno del emprendedor, el propio emprendedor, inversores pre seed o aceleradoras. 

Para la fase 2 del proyecto:

  1. Business Angels. Son personas que aportan su experiencia, su dinero y sus contactos para obtener una ganancia futura y una participación accionarial en la startup. Por lo general, invierten en proyectos en fase de desarrollo o expansión, mantienen el anonimato ante terceras personas, invierten en sectores que conocen y controlan y se implican de tal forma que intentan aportar el máximo valor posible. Los Business Angels no son simples inversores en busca de rentabilidad, sino que se implican por completo en el proyecto.

Para la fase 3 del proyecto:

  1. Venture Capital. Es un fondo de inversión o grupo de personas que junta su dinero para invertir en startups. Inyectan capital para que las ideas en las que creen y confían puedan llevarse a cabo y crezcan de manera ilimitada. Es un riesgo, pero quien no arriesga, no gana. Cuanto más sólido sea un proyecto, mejores resultados tendrá en el mercado. Lo ideal es aportar capital a varias startups porque, de esta forma, se incrementa la posibilidad de obtener ganancia.

Las empresas de capital riesgo funcionan de manera muy similar a los Business Angels, pero solo entran en juego cuando la startup está buscando una mayor ronda de financiamiento a cambio de participación en el negocio.

 

Instagram, Facebook, Netflix, Amazon, Uber, Airbnb… ¿Te suenan? ¿Forman parte de tu vida cotidiana? Todas comenzaron siendo ideas innovadoras que en poco tiempo se convirtieron en compañías internacionales. ¿Cómo lo hicieron? Con Venture Capital.

Fase la fase 4 del proyecto:

  1. Private Equity. Estos inversores son grandes corporaciones de capital riesgo que deciden inyectar dinero a las empresas desde que aparecen los primeros beneficios hasta la etapa de mayor crecimiento. Después de esta fase, la compañía ya está consolidada, por lo que genera beneficios y puede empezar a plantearse su salida a bolsa. 

El capital privado son fondos interesados, sobre todo, en adquirir empresas que no han cotizado en una bolsa de valores y acciones. 

Su principal diferencia con los venture capital es que, estos, invierten principalmente en empresas de nueva creación con un alto potencial de crecimiento, mientras que los fondos de private equity compran negocios maduros que ya están establecidos.

¿Qué tipo de inversor eres? ¿Buscas invertir en una idea con oportunidades de desarrollo? Cuéntanoslo, en La Roseta te estamos esperando.

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